Nekane Aranburu: ‘Los nuevos 90
Hasta el 26 de marzo: 10:00-19:00
A partir del 28 de marzo: 10:00-20:00
Fecha Inicio 4 Mar Fin 4 Jun
Lugar: Museo San Telmo
Hora: 10:00 – 19:00 (*)
Precio: 3-6 €
Organiza: Donostia Kultura

Hasta el 26 de marzo: 10:00-19:00
A partir del 28 de marzo: 10:00-20:00
Fecha Inicio 4 Mar Fin 4 Jun
Lugar: Museo San Telmo
Hora: 10:00 – 19:00 (*)
Precio: 3-6 €
Organiza: Donostia Kultura


11:00 – 21:00.
– 6 de diciembre: apertura a las 11:00h.
– 11 de diciembre: cierre del mercado a las 21:00h.
Pasacalles, música, talleres, teatro, juegos y espectáculos infantiles.

El Paseo del Urumea y la Plaza Santa Catalina, serán el escenario una edición más, del mercado navideño donostiarra. Inspirado en los Mercados de gran tradición centroeuropeos, nuestro Gabonetako Azoka contará desde el 02 de diciembre hasta el 6 de enero con puestos navideños adornados y repletos de productos típicos de estas fechas.

La vuelta al mundo que Juan Sebastián Elkano completó hace 500 años es una de las historias de superación más fascinantes y trascendentales de la historia. El proyecto Elkano: Mundubira musika bidelagun, que a lo largo de cuatro temporadas ha seguido de cerca las etapas de aquella gesta, concluirá con el estreno absoluto de Lorratz de Zuriñe F. Gerenabarrena, que celebra la llegada de la nao Victoria al puerto de Sanlúcar de Barrameda, completando así la primera circunnavegación de la Tierra. Robert Treviño abordará a continuación una de las grandes catedrales del repertorio romántico, la Sinfonía nº8 de Anton Bruckner. Escrita en do menor y con un planteamiento musical que progresa “de la tragedia al triunfo”, la Octava se eleva paulatinamente hacia una apoteósis sinfónica que en manos de Treviño, gran especialista en la música del austriaco, será memorable.

Sugerencias para afrontar la Navidad para personas y familias en duelo.

IDIOMA: EN EUSKERA
Hondarribia en el siglo XVI se extendía hasta la desembocadura de Pasaia y el concejo se encargaba de la explotación del monte Jaizkibel. Más allá del uso de los campos y del aprovechamiento de la madera, se ha demostrado que el monte Jaizkibel fue una cantera próspera. Además de los sillares, se entiende que fue un recinto del que salían abundantes piedras de muela. Aquellas muelas, sin embargo, parecen haberse destinado a la exportación y no al consumo interno. Jaizkibel puede considerarse, por tanto, una «industria» que se extendió al mundo en aquel periodo